Grondona da cátedra de democracia

27 11 2008


Al grito de “Grondona, basura, vos sos la dictadura”, un grupo de estudiantes de la Universidad de La Matanza escrachó al redactor del comunicado 150 de Onganía. Al parecer, el doctor fue invitado para disertar sobre democracia el día 11 de noviembre, pero las autoridades de la UNLAM le impidieron a un grupo de alumnos participar del debate por su condición de “militantes de izquierda”. A la salida, entre cánticos y silbidos, Grondona pidió “convensar” con los chicos para confesar sus arrepentimientos, reconocer sus contradicciones de los últimos cincuenta años y reinvidicar a Pinochet.

Video y texto: http://juanmansilla.blogspot.com/2008/11/ustedes-son-trotskos.html





Crónica del Centenario Quemero

12 11 2008


Quemeros

La “Vigilia del Pueblo Quemero” reunió ayer a las 19 horas en la Iglesia de Nueva Pompeya a un gran conjunto de hinchas de Huracán que caminaron hasta la Iglesia San Antonio, donde se montó un escenario que cortaba la avenida Caseros, para esperar juntos la medianoche del 1º de noviembre y festejar el centenario del equipo de Parque Patricios.

A las 20.30 la avenida Caseros fue cortada por una muchedumbre colorida que entre cantitos, murgas y bombos se acercaba a paso lento al lugar de encuentro. Mientras tanto, otro grupo de simpatizantes hacía tiempo en la sede del club para cruzarse con los caminantes y seguir la marcha. “Banderas: 10 pesos”, “¡Helado, helado!” y los quemeros que se impacientaban. “¿Están viniendo?”, preguntó un hombre con una nena en los hombros que se asomaba mirando hacia la avenida. “Están a diez cuadras, dicen que vinimos muchos”, le contestó otro que vestía una camiseta que en la espalda decía: “73, El equipo del siglo”.

Blancas camisetas, banderas y banderines cubrían la vereda en busca de compradores. Las paredes del barrio lucían graffitis y esténciles alusivos al esperado centenario. “¡Dale Gló, y dale Gló y dale, dale, dale Gló…!” gritaban a cielo abierto los ansiosos hinchas, esperando a la caravana quemera.

A las 21, los dos grupos de huracanenses se fundieron y caminaron por la avenida Caseros hasta el cruce con Lavardén. Había fanáticos de todas las edades: abuelos que secaban sus lágrimas con pañuelos de tela, hombres y mujeres que paseaban orgullosos a sus hijos disfrazados de pies a cabeza, gritando fuerte su pasión.

La caravana de más de 25000 hinchas estuvo acompañada de malabaristas, murgas, banderas, fuegos artificiales, bombos, redoblantes, vecinos que se asomaban en los balcones, comerciantes que a pesar de tener sus negocios cerrados chusmeaban el espectáculo, viejitos que sacaban la reposera y se instalaban a contemplar la felicidad del club de barrio que estaba de fiesta.

Bromeando a su eterno rival, San Lorenzo de Almagro, hubo cantitos que preguntaban “¿De qué barrio sos, San Lorenzo, de que barrio sos?”, por el traslado de su estadio desde Boedo al Bajo Flores y pintadas que afirmaban “Cuervo: este barrio es mío”.

Un gran globo blanco con una hache roja conducía a la multitud y al micro que tenía una gigantografía que decía “100 años en casa”. En el techo, Rene “el Loco” Houseman saludaba a los fanáticos que lo miraban con admiración y cantaba sonriente al unísono con los quemeros.

“¡Ahora no, guardá para después!”, le indicó uno de los que guiaban el micro a otro, refiriéndose a los juegos artificiales. Seguramente porque escaseaban, porque el festejo no tuvo ningún apoyo institucional y fue a todo a pulmón.

“¿A quién se lo dedicás, papá?”, le preguntó un joven a su padre, que sin dudarlo respondió “¡A los cuervos!” y abrazándose rieron.

Finalmente llegaron al escenario montado en la puerta de la Iglesia San Antonio los hinchas que, esperando el nacimiento de su club, disfrutaron a lo largo de la noche el espectáculo del Circo Trivenchi, el tango de Carla Algieri Quienteto, la música de Roberto Zapata cantando su homenaje al campeón del ’73 y a los grupos musicales Bajo Presión, Infierno 18 y La Super Banda Quemera (integrada por Las Pastillas del Abuelo, Intoxicados, Volador G y Ratones Paranoicos). Al rato, se pidió un minuto de aplausos para los hinchas ausentes: Newbery, el “Negro” Laguna, “Ringo” Bonavena, Julián Centeya, Homero Manzi y al pequeño hijo fallecido del “Turco” Mohamed, Faryd, entre otros. La fiesta fue conducida por el actor “Coco” Silly y el cantautor Rodolfo Zapata, ambos hinchas del Globo.

Los quemeros cantaron muchas veces “¡Turco, Turco!”, por el ex jugador y director técnico Mohamed. Aplaudieron fuertemente a los cracks del Huracán del 73 y reclamaron por la clausura del estadio Tomás Adolfo Ducó.

A cinco minutos para la medianoche, con el escenario colmado de jugadores, famosos y músicos, comenzó el conteo progresivo de 1 a 100, a la vez que una gran grúa dio vuelta la camiseta gigante de Verde Esperanza y Nunca Pierde, quedando a la vista la del centenario del Club Huracán. De ahí en más, los fuegos artificiales iluminaron la noche y los seguidores del Globito se abrazaron. Lágrimas y felicidad en los rostros. Mucha emoción en una noche larga en la que el Pueblo Quemero festejó sus 100 años, entre recuerdos de gloria y un hermoso sentimiento de amor a la camiseta.

Julieta A. Fernandez





Stallman en Argentina

11 11 2008

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El máximo referente del movimiento de Software Libre, Richard Stallman, ofreció el 3 de este mes una conferencia para 300 personas organizada por la Fundación Vía Libre en el Salón Auditorio del Anexo de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, que contó con la presencia, como anfitriones, de los Diputados Eduardo Macaluse del Bloque Solidaridad e Igualdad (SI), Nélida Belous (SI) y José Manuel Córdoba del Frente para la Victoria (FPV), legisladores que trabajan en proyectos de ley de uso de Software Libre en la Administración Pública Nacional.

El fundador del “Proyecto GNU” (GNU is Not Unix) que ideó el sistema operativo libre “GNU” estableció que un programa es software libre cuando “respeta la libertad del usuario y la solidaridad de su comunidad” y es software privativo cuando “priva de libertad a sus usuarios y los mantiene en un estado de división e impotencia”.

Stallman distinguió cuatro libertades necesarias para considerar a un programa como software libre: “La libertad cero es la capacidad de ejecutar un programa como se quiera; la uno es poder estudiar el código fuente del programa y cambiarlo para que este haga lo que el usuario quiera; la dos es poder ayudar al prójimo, es decir, hacer copias exactas del programa y distribuirlas regalándolas o vendiéndolas; y la tres es la libertad de contribuir con la comunidad, de distribuir copias cambiadas.” y agregó que un software libre es un “sistema social de distribución y de uso, un sistema ético”.

“El conjunto de las cuatro libertades proporcionan la democracia, porque cada usuario puede participar cuando quiera en la decisión social del futuro del programa”, explicó Stallman y dijo que el software privativo funciona como una “dictadura”, porque “el desarrollador tiene el control del uso y funcionamiento del programa, tiene el poder”.

El especialista afirmó que “la utilización de software libre ofrece una oportunidad para una industria local”, beneficiando a los programadores en el soporte técnico y la realización de cambios en el software, mientras que el uso de programas no libres “contribuyen en la concentración de la riqueza”.

El programador estadounidense denominó al software privativo como un “problema para la sociedad” que “funciona como una trampa, atrayendo usuarios a ceder su libertad y a traicionar a sus comunidades”, refiriéndose a las licencias que no permiten distribuir copias de los programas. Además, recomendó al auditorio “rechazar programas privativos” y se opuso a la propaganda que busca “demonizar la solidaridad” llamándola “piratería”. Aseveró que el Estado debería migrar sus máquinas a este sistema especialmente en dos niveles: en las agencias y en las escuelas públicas, para “economizar costos” y porque “deben mantener la libertad y la soberanía de sus ciudadanos”, por lo que no corresponde dejar la informática del Estado en “manos privadas”.

Stallman explicó que en las escuelas públicas, “las empresas de software privativo entregan casi gratuitamente los programas que en las instituciones educativas se enseñan y eso hace que los alumnos se gradúen con la dependencia a estos productos”, y continúa “luego, como no reciben copias gratuitas, las deben comprar”.

“Que todo el mundo use software privativo no es desarrollo, es colonización informática” afirmó el activista y añadió que “usar ese software es implantar una dependencia a empresas extranjeras que no es buena para el futuro del país”.

“Microsoft Windows vigila al usuario”, aseguró Richard Stallman y explicó que “al ingresar al ` Menú ´, para buscar una palabra en los propios archivos, Windows envía un mensaje a Microsoft diciendo cuál fue la palabra buscada”, al igual que las actualizaciones de Windows XP y de algunos productos de Apple que “informan a la empresa la lista de los programas instalados en la máquina” y permiten imponer “cambios de software sin autorización del usuario”.

La diputada Nélida Belous (SI) apuntó que “la única forma de desarticular los monopolios es participar y apoyar el software libre” para “abrir las puertas” de la creatividad, ya que “tener cosas enlatadas, resultas por otras personas, hace que nos remitamos a ser unos oprimidotes de teclas”.

Stallman recordó los comienzos de su proyecto en 1983, cuando todos los sistemas operativos disponibles eran privativos y diseñó junto con su grupo de trabajo el sistema GNU totalmente compatible con Unix que contenía una licencia llamada Copyleft (copia permitida), planteada para garantizar el cumplimiento de las cuatro libertades y evitar restricciones posteriores.

Aunque GNU/Linux se conformó en 1992 con la licencia libre, “actualmente, no existe un GNU/Linux porque no se conoce el código fuente” dijo el físico graduado en Harvard y entre los sistemas operativos libres que enumeró, destacó a “Ututo” que es una creación argentina.

Julieta A. Fernandez








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